Un recuperador entálpico es un recuperador de calor con un intercambiador entálpico, que es el responsable de la recuperación de energía sensible y latente del recuperador. Es decir, no sólo tiene en cuenta la temperatura, sino que también contempla la humedad en la recuperación de energía del aire de extracción.

El intercambiador entálpico es una tecnología que permite transferir el calor y la humedad de un flujo de aire a otro, sin que se mezclen entre sí. Esto se logra mediante el uso de un material poroso que permite el intercambio de energía, pero no de partículas de aire. De esta manera, se aprovecha la energía contenida en el aire de extracción para precalentar o enfriar el aire de entrada, reduciendo así el consumo de energía de los sistemas de climatización.

El uso de un recuperador entálpico ofrece numerosas ventajas en términos de eficiencia energética y confort. Al recuperar tanto el calor como la humedad del aire de extracción, se logra un mayor aprovechamiento de la energía, lo que se traduce en un menor consumo de energía y, por lo tanto, en un ahorro económico.

Además, el uso de un recuperador entálpico también contribuye a mejorar la calidad del aire interior. Al transferir el calor y la humedad del aire de extracción al aire de entrada, se evitan las corrientes de aire frío o seco, lo que ayuda a mantener una temperatura y humedad adecuadas en el interior de los espacios.

En cuanto a los precios de los recuperadores entálpicos, estos pueden variar dependiendo de diferentes factores, como el modelo, la marca y las características específicas del equipo. En general, los precios oscilan entre los 500 y 1000 euros, aunque es importante tener en cuenta que estos valores son aproximados y pueden variar según el proveedor y las condiciones del mercado.

¿Cuándo se usa un recuperador entálpico?

Un recuperador entálpico se utiliza para mejorar la eficiencia energética de un sistema de ventilación o climatización. Este dispositivo permite recuperar parte de la energía térmica y la humedad del aire que se extrae de un ambiente y transferirla al aire fresco que se introduce, reduciendo así la carga energética necesaria para calentar o enfriar el aire.

La humedad en estos sistemas se transfiere como vapor de agua, mediante difusión. Esto quiere decir que tener un recuperador entálpico es especialmente útil para contrarrestar los climas interiores cálidos y húmedos durante los meses de verano, así como los ambientes interiores más secos durante el invierno. En el caso de los climas cálidos y húmedos, el recuperador entálpico ayuda a eliminar el exceso de humedad del aire exterior antes de introducirlo en el ambiente, lo que mejora la sensación de confort y evita problemas como la condensación. Por otro lado, en climas fríos y secos, el recuperador entálpico permite mantener una adecuada humedad relativa en el interior, lo que ayuda a evitar problemas como la sequedad en las mucosas y la piel.

¿Qué es la rueda entálpica?

¿Qué es la rueda entálpica?

Una rueda entálpica, también conocida como rueda térmica, es un dispositivo utilizado en sistemas de ventilación y climatización para recuperar y transferir energía térmica entre dos corrientes de aire. Consiste en una rueda giratoria compuesta por un material poroso y permeable al aire, como papel o aluminio, que permite el intercambio de calor y humedad entre los dos flujos.

La rueda entálpica funciona mediante el principio de transferencia de calor por entalpía, que es la cantidad total de energía térmica y latente contenida en un fluido. Cuando el aire caliente y húmedo del ambiente interior pasa a través de la rueda, transfiere su calor y humedad al material de la rueda. A medida que la rueda gira, el aire exterior más fresco y seco atraviesa la otra cara de la rueda, absorbiendo el calor y la humedad almacenados en el material.

Este proceso de transferencia de calor y humedad permite precalentar o enfriar el aire de suministro antes de ser introducido en el edificio, lo que reduce la carga térmica en el sistema de climatización y, por lo tanto, el consumo de energía. Además, la rueda entálpica también contribuye a mejorar la calidad del aire interior al mantener un equilibrio adecuado de humedad y temperatura.

¿Qué hace el recuperador?

¿Qué hace el recuperador?

El recuperador de calor es un dispositivo que se utiliza en sistemas de ventilación para aprovechar el calor que se ha generado en el interior de un edificio. Su funcionamiento consiste en capturar el aire caliente y transferir ese calor al nuevo aire que entra, asegurando así una renovación del aire sin perder la temperatura. Esto es especialmente útil en zonas donde el clima es frío, ya que permite mantener un ambiente cálido y confortable sin tener que depender únicamente de la calefacción.

El uso de un recuperador de calor puede suponer un ahorro significativo en la factura de la luz. Si en lugar de utilizar este dispositivo abriéramos las ventanas para ventilar los espacios, perderíamos gran parte del calor acumulado en el interior y tendríamos que volver a calentar la estancia desde cero. Además, al no tener que depender exclusivamente de la calefacción, se reduciría el consumo de energía y se contribuiría a la sostenibilidad del medio ambiente.

¿Cómo funciona un recuperador de energía?

¿Cómo funciona un recuperador de energía?

Un recuperador de energía es un dispositivo que se utiliza para aprovechar el calor residual generado en un proceso y transferirlo a otro proceso o sistema. El funcionamiento de un recuperador de energía se basa en el principio de transferencia de calor, que consiste en el intercambio de calor entre dos fluidos a diferentes temperaturas. En el caso de un recuperador de calor, los dos fluidos involucrados son el aire de extracción, que ya ha sido climatizado, y el aire de admisión, que aún no ha sido climatizado.

El proceso de transferencia de calor en un recuperador de energía se realiza a través de un intercambiador de calor, que puede ser de varios tipos, como un intercambiador de placas, un intercambiador de tubos o un intercambiador de aire aire. En este intercambiador, los dos fluidos circulan en direcciones opuestas y se produce un intercambio de calor a través de las paredes del intercambiador. El calor del aire de extracción se transfiere al aire de admisión, permitiendo así climatizar el aire de admisión sin tener que utilizar energía adicional para calentarlo o enfriarlo.