Si estás buscando darle un nuevo aspecto a tu baño, cambiar el plato de ducha es una excelente opción. En Málaga, encontrarás una amplia variedad de opciones para renovar esta parte tan importante de tu cuarto de baño. Desde platos de ducha modernos y minimalistas hasta diseños más clásicos y elegantes, hay algo para todos los gustos y estilos. En este post, te mostraremos algunas de las mejores opciones de cambio de plato de ducha en Málaga, así como los precios y beneficios de cada una. ¡Sigue leyendo para descubrir cómo transformar tu baño en un espacio moderno y funcional!

¿Cuánto tiempo se tarda en cambiar un plato de ducha por otro?

Cambiar un plato de ducha por otro puede llevar aproximadamente 48 horas, dependiendo del alcance del trabajo y de los posibles imprevistos que puedan surgir durante la instalación. Este proceso implica diferentes etapas, como la retirada del plato de ducha antiguo, la preparación y nivelación del suelo, la instalación del nuevo plato, la conexión de los desagües y, finalmente, la colocación de los azulejos o paneles en las paredes.

En primer lugar, se debe retirar el plato de ducha existente, lo cual puede requerir tiempo y esfuerzo, especialmente si está adherido de forma segura al suelo. Una vez retirado, es necesario preparar y nivelar el suelo para asegurarse de que el nuevo plato de ducha encaje perfectamente. Esto implica la limpieza y nivelación del área, así como posibles ajustes en la fontanería existente.

Después de que el suelo esté listo, se procede a instalar el nuevo plato de ducha. Esto implica conectar los desagües de manera adecuada y asegurarse de que el plato esté correctamente sellado para evitar fugas de agua. Además, es posible que se deban realizar ajustes adicionales para garantizar que el plato esté nivelado y encaje perfectamente en el espacio disponible.

Por último, se realiza la colocación de los azulejos o paneles en las paredes, si es necesario. Esto puede requerir tiempo adicional, ya que implica cortar y ajustar los materiales para adaptarlos al espacio y asegurarse de que queden bien instalados.

¿Quién coloca un plato de ducha?

¿Quién coloca un plato de ducha?

La instalación de un plato de ducha requiere la intervención de dos profesionales: un albañil y un fontanero. Estos expertos se encargarán de llevar a cabo todas las tareas necesarias para garantizar una correcta colocación del plato de ducha en el baño.

El albañil será el encargado de preparar la base sobre la que se colocará el plato de ducha. Esto implica realizar los trabajos de albañilería necesarios para nivelar y acondicionar el suelo, así como realizar los ajustes pertinentes en caso de que sea necesario adaptar el espacio a las dimensiones del plato de ducha. Además, se encargará de sellar correctamente las juntas y asegurar una correcta impermeabilización.

Por su parte, el fontanero se encargará de la instalación de las tuberías y desagües necesarios para el correcto funcionamiento del plato de ducha. Esto implica realizar las conexiones correspondientes y asegurarse de que no existan fugas de agua. Además, también se encargará de instalar los grifos y demás elementos de la grifería que se requieran.

En muchos casos, especialmente si el profesional cuenta con experiencia en la materia, uno de los dos profesionales puede encargarse de realizar todas las tareas de instalación del plato de ducha. Sin embargo, es importante contar con profesionales especializados en cada área para garantizar un resultado óptimo y duradero. Es recomendable solicitar presupuestos y comparar las opciones disponibles antes de contratar a los profesionales adecuados para llevar a cabo la instalación del plato de ducha.

¿Cuánto se tarda en quitar una bañera y poner un plato de ducha?

¿Cuánto se tarda en quitar una bañera y poner un plato de ducha?

En general, el proceso de quitar una bañera y poner un plato de ducha puede llevar desde un mínimo de un día y hasta un máximo de varios días, dependiendo de diversos factores. El tiempo necesario para completar la instalación puede variar en función del tamaño y estado de la bañera existente, así como de las características del nuevo plato de ducha.

En primer lugar, se debe proceder a la retirada de la bañera antigua. Esto implica desconectar y retirar los grifos, desmontar las baldosas o revestimientos que la rodean y cortar los tubos de desagüe y suministro de agua. Este proceso puede llevar varias horas, especialmente si la bañera está bien fijada al suelo o si se encuentran dificultades inesperadas.

A continuación, se debe preparar la superficie donde se instalará el nuevo plato de ducha. Esto implica nivelar el suelo, reparar cualquier daño o irregularidad y asegurarse de que el desagüe esté correctamente colocado y sellado. También se deben instalar las nuevas tuberías y conexiones necesarias. Este paso puede llevar varias horas, dependiendo de la complejidad de la instalación y de las características del nuevo plato de ducha.

Finalmente, se procede a la instalación del nuevo plato de ducha. Esto implica colocar el plato en su posición correcta, fijarlo al suelo y conectar las tuberías y grifos necesarios. También se deben realizar las pruebas pertinentes para asegurarse de que no haya fugas ni problemas de funcionamiento. Este proceso puede llevar varias horas, especialmente si se trata de un plato de ducha de diseño o si se requieren acabados especiales.

¿Qué es más barato, poner una bañera o un plato de ducha?

¿Qué es más barato, poner una bañera o un plato de ducha?

En general, los platos de ducha suelen ser más económicos que las bañeras. Esto se debe a varios factores. En primer lugar, los platos de ducha requieren menos material en su construcción. Mientras que una bañera necesita una estructura de soporte, azulejos, revestimientos y otros elementos, un plato de ducha puede ser más simple y requerir menos materiales. Esto se traduce en un menor costo de compra y también en una instalación más rápida y sencilla, lo que a su vez puede reducir los costos de mano de obra.

Otro aspecto a tener en cuenta es el espacio que ocupan en el baño. Las bañeras suelen ser más grandes y requieren un espacio dedicado exclusivamente a ellas. Esto puede ser un inconveniente en baños pequeños, donde el espacio es limitado. Por otro lado, los platos de ducha son más compactos y pueden adaptarse a cualquier tamaño de baño, lo que los convierte en una opción más versátil y económica.